No llevo la cuenta de cuántos libros leí del maestro Saramago, pero sé con certeza total que pasamos muchas horas juntos en esos libros, que él me conto historias de barcas que volaban, de la muerte enamorada, de la peste de la ceguera que una vez nos derrumbó a todos, del voto blanco y fantasmal que provocó la crisis más fuerte en el mundo político: la de la falta de fe en nuestro sistema.
La siguiente es una manifestación de Heidy Murillo, reconocida ambientalista en el ámbito nacional, acerca de las declaraciones de la empresa minera Industrias Infinito S.A. acerca de el proyecto Crucitas publicadas el lunes anterior en nuestro sitio.
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Sobre su aparición en medios y redes sociales es una lástima que a todos los debates a los que hemos asistido, con excepción de 2 en la UPAZ, no han llegado; incluyendo debates en las Universidades Públicas, por ejemplo.
En agosto de 1945 se hace el primer ensayo nuclear, ordenado por los Estados Unidos, hacia las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en Japón. Irónicamente, después de 65 años, es el mismo Estados Unidos, bajo el mando de Barack Obama, quien cita a 47 países del mundo a la Cumbre de Seguridad Nuclear.
Los países se comprometieron a reducir su arsenal nuclear, a cerrar reactores para la creación de plutonio como lo hizo Rusia, a deshacerse paulatinamente de sus reservas de uranio, a firmar un tratado para la prohibición completa de los ensayos nucleares y asegurar que ningún arma de este tipo caerá en manos de grupos terroristas, especialmente de Al Qaeda.
"Para sobrevivir en el siglo XXI necesitamos una ética diferente a la del pasado, que reconozca nuestra interdependencia, que entienda que somos responsables unos por otros (...)
Es una ética sin la cual la globalización económica, por exitosa que pueda ser creando bienestar material, no hará más que agudizar las angustias de nuestra especie". Oscar Arias Sánchez Documento conceptual de Paz con la Naturaleza
Los problemas ambientales han resultado – según el Estado de la Nación – el principal foco de conflicto en nuestro país después de la coyuntura del TLC con Estados Unidos, situación que se potencia al traslaparlo con el carácter limitado de los recursos y la amenaza de la vulnerabilidad a los efectos del cambio climático.
Podríamos mapear los retos ambientales en diferentes aristas o agendas (1), sobre todo si entendemos el ambiente de una manera más integral que involucre temas sociales.
Algunas veces sabemos que hay cosas que no debemos decir por impopulares, otras, la impopularidad pierde valor frente a lo que nos parece inconcebible y un grito forcejea en el pecho para salir, he aquí mi grito.
Hace escasas semanas muchos fuimos a una vigilia en la que exigíamos a los diputados la aprobación de leyes que regulasen el consumo de licor de los conductores, exigíamos en el ideal más profundo la cero tolerancia, y en el peor de los casos que el porcentaje de alcohol permitido en la sangre fuese sumamente bajo para evitar las tragedias y los llantos que a tantos hogares en nuestra sociedad han atacado. Pero el licor no se limita a accidentes de tránsito, tiene mucho que ver con agresiones, con palabras que muchos quisieran no haber dicho, con cosas que lamentamos haber hecho o no hecho gracias a la presencia de una copa entre pecho y espalda.